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9 de mayo de 2012

Hojaldre de queso brie con espárragos y jamón

Buenos y soleados días!

¿Alguna vez algun@ de vosotr@s a pensado si los sentimientos y el estado anímico influye a la hora de cocinar? ¿Y si cuándo estamos tristes, o enfadad@s, o hemos tenido un mal día, cocinamos, pensáis qué esos sentimientos pasan de alguna forma extraordinaria a través de nuestras manos hasta el plato?
Yo creo que si que influye. De hecho si cocinas con amor y alegría, esos son los dos mejores ingredientes de cualquier plato.
Yo en mi caso cocino precisamente para olvidarme de la tristeza, de los enfados, del estrés... y el resultado son platos llenos de buenos sentimientos y cariño.

Hoy os traigo un plato lleno de cariño ya que lo hice para el día de la madre para mi madre.
Es un hojaldre de espárragos verdes con queso brie y jamón serrano.

Es una elaboración muy sencilla y a la vez elegante. Lo importante en este plato es marcar en plancha o en sartén lo espárragos para que no queden duros posteriormente.
Una vez tengamos los espárragos, cortamos el hojaldre de la forma que más nos guste, lo horneamos para dorarlo y lo reservamos. Cuando esté frío lo cortaremos.
Ya cortado, queda lo más fácil: lo rellenamos con queso brie, los espárragos y unas tiritas de jamón y lo metemos todo en el horno a temperatura baja hasta que se funda el queso.

El resultado es este:




Es una receta sencilla que admite muchas variaciones: relleno de solomillo, o de salmón, o de setas... eso ya depende del momento y el gusto de cada un@.

Intentad ser felices cocinando al igual que yo. Que os sirva como una liberación y no como una obligación. Un abrazo amig@s.

11 de abril de 2012

Risotto de espárragos

Hoy os traigo algo recién hecho! Un estupendo risotto de espárragos verdes.
Risotto, excelente plato italiano de arroz, meloso y contundente. Espárragos: deliciosa hortaliza de sabor dulzón, color verde intenso que se multiplica con el calor y sutil aroma.
Si a todo esto le sumamos un queso parmesano recién rallado (una buena cantidad, sed generosos), un vino seco en condiciones y un toque de mantequilla, el resultado solo puede ser algo perfecto.
Bueno y para coronar el plato unos crujientes de jamón que combinan a la perfección con la cremosidad del plato y  potencian nuestras papilas gustativas.
Y a falta de arroz arborio (poroso y con gran cantidad de almidón), un buen arroz bomba de grano corto nos hará la misma función. Al fin y al cabo lo que pretendemos con este tipo de grano es que nos aporte ese almidón para espesar nuestro risotto y que se impregne bien de sabor el grano.
¿Qué sensación nos deja al paladar? Pues una sutil cremosidad, un interesante sabor a espárragos al dente y el crujiente de jamón con su sabor tostado. Una mezcla perfecta para acompañar con un vino blanco fresco (que no frío).
Todo es cuestión de paciencia y grandes dosis de cariño en la elaboración de este plato.
Pochar bien y a fuego lento la cebolla sin que tome color; añadir los espárragos cortados con cariño (las puntas las aprovecharemos para decorar). Añadir el arroz y a partir de aquí lo que toca es remover y remover dedicándole nuestro tiempo y sensibilidad al hacerlo. Rehogar el arroz y añadir el vino blanco y ya sabéis: mover y mover. Ir mojando con un caldo de verduras casero poco a poco según lo vaya pidiendo.

Al finalizar, añadir ese generoso puñado de queso parmesano rallado y una nuez de mantequilla. 5 minutos de reposo y un toque de pimienta y... a disfrutar. Dejemos que nos evoque su sabor, que nos transporte... quizás a Roma de viaje... O a Venecia de paseo... o a dónde tu pasión quiera... pero siempre a un lugar tranquilo y relajado, que es lo que nos merecemos en estos tiempos y lo que se merece este plato.

Y por supuesto, no os olvidéis que como mejor sabe esto, es compartirlo con alguien, y yo lo hago con vosotr@s.
Bon appetit!